Algo como ver el atardecer mientras hablo contigo. Algo como soñar en una ciudad nueva, conociendo y visitando, riendo y bailando. Algo como nadar en las aguas mediterráneas a la luz de la Luna. Hacer algo que realmente me deje imaginativo, sonriente y risueño. Una locura, una aventura diferente dentro de un montón de realidades y vidas paralelas. Algo como ver a una chica caminar desde lejos, despacio, riendo, mojándose los pies, mostrando su cuerpo dorado de Sol de Ipanema, o de Barcelona, lo mismo da, pues su modo de andar parece un poema. Ella vuelve su mirada y me ve a mi dibujarla, escribirla... Ella sonríe, no cesa, se acerca, me besa. Me quedo sin palabras para decir lo que imagino. Noche, luces, ella y yo en cada rincón saboreando la noche y los edificios más inhóspitos. Una sorpresa, algo elegante y bonito, para que sus ojos reluzcan todavía más. Una mirada, de aquellas que embrujan, de esas que empujan a decir lo siento por hacerla sonrojar. En otras palabras...
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Viajes de ida y vuelta.
Mirador, Formentor, Mallorca.
"Resuena mi bárbaro gañido sobre los techos del Mundo"
Cierro los ojos y su imagen flota junto a mi. Un loco de dientes sudorosos con una mirada que martillea mi cerebro. Sus manos se extienden y me alcanzan. Y refunfuña todo el tiempo. Dice la verdad. La verdad es como una manta que siempre te deja los pies fríos. La estiras, la extiendes y nunca es suficiente. La sacudes, le das patadas pero no llega a cubrirnos. Y desde que llegamos llorando hasta que nos vamos muriendo, sólo nos cubre la cara mientras gemimos, lloramos y gritamos.
Autumn
Paseos de reflexión
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