No sabes cuánto te echaba de menos. No sabes las ganas que tenía de poder estar contigo, aunque solo sea por tiempo limitado de dos días. Y es que la vida es tan extraña, que cuando unos van, otros vienen. Pero cada vez te quiero más, y a cuanto más te quiero, menos te veo. Miradas increíblemente profundas me dicen que tenemos todo, y cuando quitas tus ojos de los míos me recuerda que no tenemos nada. ¿Imposible? No hay nada imposible. Puede que nos estemos reservando para un futuro más lejano que próximo. Puede que nos estemos reservando para ser felices juntos. Pero aún no. Y como he repetido en innumerables ocasiones, la paciencia no es una de mis virtudes. Todos los errores que he cometido merecen la pena, porque de todos ellos se aprende, y contigo he aprendido mucho, y contigo puedo llegar a ser algo más que un escritor de lágrimas y escalofríos nocturnos. Pero te necesito tanto como a veces te odio. Pero ahora estás aquí, y nada de lo que haya podido pasar puede afectarnos. Cada vez que nos reencontramos, escribimos una página de nuestra historia. Ahora puedo volver a hacer la pregunta: ¿Sueño o realidad?
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Viajes de ida y vuelta.
Mirador, Formentor, Mallorca.
"Resuena mi bárbaro gañido sobre los techos del Mundo"
Cierro los ojos y su imagen flota junto a mi. Un loco de dientes sudorosos con una mirada que martillea mi cerebro. Sus manos se extienden y me alcanzan. Y refunfuña todo el tiempo. Dice la verdad. La verdad es como una manta que siempre te deja los pies fríos. La estiras, la extiendes y nunca es suficiente. La sacudes, le das patadas pero no llega a cubrirnos. Y desde que llegamos llorando hasta que nos vamos muriendo, sólo nos cubre la cara mientras gemimos, lloramos y gritamos.
Autumn
Paseos de reflexión
No hay comentarios:
Publicar un comentario